viernes, 1 de diciembre de 2017

Una melodía en mi piel

... de la Red

Si no rozo tu piel
no puedo vivir:
literalmente no vivo.
Y al oír tocar
esta ligera melodía de swing
mi cuerpo se contonea
y siento que bailo
contigo entre mis brazos;
te cojo de tu cintura
de avispa
y me balanceo en el aire,
girando suavemente
contigo entre mis brazos.

Por eso ruego a Dios
para que este dulce momento
nunca se desvanezca.

Mientras el gramófono
da vueltas y vueltas
sin parar,
noto como el roce de tus manos
me acarician y desnudan,
casi sin darme cuenta.

Qué tendrán tus dedos,
que paso a paso,
al ritmo de esta música
de swing,
 al tocarme, me trastocan,
me miman, me subliman.
y en ese abrazo
que me parece eterno
me llevan al paraíso.

Deja tus manos puestas
un ratito más
y desnuda mi espalda
delicadamente;
sigue, por favor,
un poco más abajo,
al ritmo
de esta sugerente melodía
de fondo,
mientras acabas
y te vas
poco a poco disipando
hasta que sin causa alguna
desaparezcas de mi lado.


martes, 28 de noviembre de 2017

Maneras de Amar


... de la Red
 
Qué difícil
resulta a veces
conjugar
el verbo amar.

Tantos modos
cuerpo a cuerpo
(sólo algunos
conjuga el verbo);
muchos tiempos
(eso sí)
para amar y desamar.

"Yo te amo"
-dijo él-.
"Yo te amaba"
-contestó triste ella-.
Te amé, te amaré;
te habría amado,
si te hubiese conocido;
o tal vez
te haya amado en sueños,
sin yo saberlo.

Una sola palabra
para tanto cielo;
tanto infierno
y nada más
que...
maneras de amar.


Blog: Regálate, regálale un Poema

sábado, 18 de noviembre de 2017

Tacones finos de aguja


... de la Red

 
Los pasos agitados de la noche
me pisan raudos los talones
y mientras corro en tu búsqueda
un frío viento del norte sopla
sobre la hierba seca y calcinada:
rastros de mis viejos monstruos
muertos ya entre nubes de ceniza

Apenas puedo ver de soslayo
 tu dulce vientre flotar
sobre una marea estañada de colores
Vapores, trenes y aeroplanos
van en pos de tus sedosos labios 
blancos tus tersos pechos arrebatados
junto a la triste luz de mis recuerdos

Tacones finos de aguja
pisando los claros charcos plateados
bajo una pálida luna de otoño
Ahora soy el perro errante de tus manos
aquellas que tantas veces
mi solitaria espalda acariciaron
para nunca más volver.
 
  
                               Bloc: Regálate, regálale un Poema                (J.L. Pacheco)

sábado, 30 de julio de 2016

Quién esres tú


                                               
... de la Red
                                         
                                               Quién eres tú
                                               que inundas mi pecho de luz 
                                               sin yo saberlo;
                                               dominas mis pensamientos
                                               con el suave giro de tus caderas;
                                               como una guitarra sin cuerdas
                                               tocas profundamente
                                               las sonoras fibras de mi corazón,
                                               sin que yo
                                               pueda oponerme en nada.
                                               Y la marea incesante
                                               de tu vientre
                                               viene y va sobre el mío
                                               y me subyuga
                                               y me arrastra hacia las profundidades
                                               donde peces y algas
                                               bailan la inagotable danza del amor.
                                               De qué mar has emergido,
                                               sirena de las más ardientes madrugadas;
                                               faro redentor de todas mis tristezas
                                               andas sobre las aguas sin rozarlas
                                               y anudas mis manos sobre tu cintura,
                                               dejándome esclavo de tus sueños,
                                               sin que pueda liberarme de ellos.
                                               Y así vivo esta vida sin vida
                                               que es la vida que tú me das;
                                               porque siendo yo, en ti,
                                               nada en mí soy.

 

Bloc: Regálate, regálale un Poema                  (J,L. Pacheco)

 

 

 

 

viernes, 29 de julio de 2016

Llamaré a tu nombre Amor


     
         

Llamaré a tu nombre amor
aunque no conozca tu nombre
ahora que tu bello cuerpo
se refleja en todas las aceras
de las calles mojadas en invierno
No sé si te he visto pasar
o te he soñado en mis sueños
es difícil saberlo
pues la vida un sueño es
de un sueño atado a otro sueño.
 

Te mezclas y confundes
en una sinfonía sentimental
que yo he compuesto
expresamente para ti
bailas una danza sublime
hecha de hondos silencios
donde el azar espejea
tus vuelos ligeros en derredor mío
como una etérea mariposa
que al cogerla se desvanece...



Bloc: Regálate, regálale un Poema                (J.L. Pacheco)

viernes, 22 de julio de 2016

Todo un egoista



           Magia; eso es lo que hay en tus ojos. Música celestial que me llega a través de tu mirada; un misterio que no tiene para mí otra razón de ser que el halo de tu alma conectándose con la mía a través de algún extraño sortilegio.

           La Realidad, el Mundo que conocemos, debe de contener caminos secretos por donde transitan las energías del Espíritu; yo, al menos, así lo creo, aunque no pueda dar razón de ello, sólo intuirlo por medio de un oculto mensaje que cada día recibo a través de tus ojos. 

           Son letras escritas sobre cada poro de mi piel; hechas con la delicada envoltura de los más tiernos y humanos sentimientos que somos capaces de experimentar. Sentimientos que me hablan de tantas cosas que hace tiempo compartimos: una finísima gasa que pareciera que va a romperse mientras conserva intacta su hermosura tejida con los recuerdos de los días y las noches que hemos pasado juntos.

           Veo tus ojos brillar y siento un terrible y ancestral miedo cuando pienso que un día habrán de apagarse para siempre. ¿Por qué con qué luz podré entonces iluminar los tristes caminos de mis noches oscuras?

            Por eso, cuando mi cuerpo se envenena con tales pensamientos, nada me importa; sólo deseo morir antes qué tú. Como ves: soy todo un egoísta.

                            Bloc: Regálate, regálale un Poema            (J.L. Pacheco)


 

sábado, 16 de julio de 2016

Si mueres para mí...



        Parte de mi está contigo: inexorable, inalienable, irrenunciable, unida a tu carne, aunque tu carne ya no esté.

        Miro al cielo y sin preguntar, pregunto con mis lágrimas rotas la razón de tan injusto porqué

       Es obvio, lo sé: nadie contestará a mis ruegos. Y ante mí, secando mis nublados ojos, se abre una inmensa y desértica planicie que no tienen fin. Es el frío glacial de la propia vida que ha decido contestarme a su manera. ¿Para qué preguntarle a la Naturaleza? Y si no, ¿a quién he de preguntar? Pero lo peor es el desconsuelo de mi alma de la que ahora mismo quiero renegar para siempre. Aunque si me anulo contra todo lo que deseo, cómo podría seguir deseando: ¿Qué sería de ti que ya habitas dentro de mí? ¿Tengo derecho a hacerte desaparecer para siempre?

     Forman una cadena los deseos, unos junto a otros, enhebrando el collar de la existencia; y si alguno de ellos llegara a romperse, es posible que quedase quebrada la energía que los sustenta. Sé que desvarío a mi pesar, pero como no hay nada claro escrito bajo las estrellas, no puedo dejar de pensar en estos pensamientos. Si me aniquilo, aniquilo conmigo lo que de ti guardo. ¡Mas qué locura es ésta, si ya estás muerta!

     Para mí, aún vives; vives, mientras mi alma así lo quiera. Y mi alma lo quiere por puro egoísmo: pues si mueres para mí, contigo muero.


                    Blog: Regálate, regálale un Poema                (J.L. Pacheco)